Crónica de un descenso anunciado
Desde que soy aficionado al fútbol, he tenido un particular cariño por un tal equipo argentino llamado Club Atlético River Plate. Desde mi nacimiento han habido etapas maravillosas de este equipo, como la de Ramón Díaz y su Copa Lidertadores, Américo “Tolo” Gallego y sus múltiples campeonatos y Manuel Pellegrini y su gran producción de jugadores de calidad mundial. Esto no quiere decir que me considere un aficionado de éste equipo, pero si cabe resaltar que me gustan los colores de la institución y los jugadores que han desfilado por aquí.
En estos momentos se están viviendo los días más difíciles en la historia del equipo. Como nunca han descendido las Gallinas , ésta es una zona desconocida para los llamados “Millonarios”. 110 años de historia están en juego, la reputación de ésta institución bajaría considerablemente, y cómo no, si estas son las consecuencias de 3 malos años donde han desfilados entrenadores mediocres y sin experiencia como Néstor Gorosito, Jota Jota López, Ángel Cappa y otros más. El problema de todo empieza desde la presidencia. Años de corrupción masiva bajo el mandato de José María Aguilar, llegaron a tal punto que Daniel Passarella se convirtió en presidente de este club, haganme el puto favor.
El torneo pasado si lo evaluamos en puntos, no está parada nada mal. 31 puntos son una nada despreciable cosecha que pensábamos serviría para mantener la categoría. Por otro lado, el juego del equipo, era patético, en defensa se cometían bastantes errores, la delantera no concretaba una, era increíble darnos cuenta como se consiguieron esos 31 puntos. Para el inicio del Clausura 2011, se sabía que las cosas iban a estar dificiles, por equipos recién ascendidos como el All Boys y Olimpo, sabían a que jugaban, y más que todo, como su promedio era bastante volátil, subían en la tabla del cociente como si fueran años de esfuerzo para conseguir un lugar entre los grandes de la Argentina. River inició en la primeras jornadas consiguiendo muchos puntos, los que hacían pensar que se podía tranquilamente mantener la categoría. Pero con el paso de las semanas, el juego del equipo seguía siendo mediocre, tanto así que ni siquiera se anotaron 20 goles en el torneo (15). Con estadísticas como ésta, no puedes pensar en salvarte, no puede uno depender de lo que dejen de hacer tus oponentes. River cerró con 7 juegos sin ganar y un total de 4 goles anotados en mismo número de partidos. ¿Cómo podemos pedirle que gane por 2 goles el sábado, si no ha podido hacerlo desde febrero contra el ya descendido Huracán? ¡¿Cómo?!
Las cosas se ponían color de hormiga al saber que el rival del conjunto Millonario era el mismísimo Belgrano de Córdoba, los queridísimos “Piratas”. Y no porque el nombre del equipo nos pusiera a temblar, sino que ellos venían con su rachita de partidos sin perder en la Nacional B, 16 para ser exactos. Ellos sabían a que jugar, sabían que tenían los necesario para mandar a River a segunda, y eso se notó ayer propinándoles un contundente 2-0 que parece liquidar la situación de la Promoción.
Si, ando muy preocupado. No estoy seguro de que pueda pasar el sábado. Si River Plate hace la hombrada y derrota por similar marcador a Belgrano, sabemos que habrá felicidad por las calles de Buenos Aires, porque el más grande de todo se mantiene en la élite del fútbol argentino, pero ¿si pierde? Creo que se verán unas de las páginas más negras en la historia del fútbol mundial, desde miles de heridos hasta suicidios por dicho acontecimiento. Desde los interiores del Monumental puede empezar una de las más violentas batallas campales en la historia del fútbol. Esto es algo que JAMÁS me gustaría que ocurriera. No quiero que se repitan las ya populares invasiones de cancha, ahora de parte de los Borrachos del Tablón. No quiero ver como agreden nuevamente a los jugadores de River, por que estos jugadores son los menos culpables por la situación. Por esto mismo se está estudiando minuciosamente la posibilidad de hacer el juego a puerta cerrada, creo que ésta sería la mejor opción, porque más allá de todo, es un juego y no debe de influir en la forma de vivir de todos nosotros.
Que gane el mejor, y si Belgrano llega a mantener la ventaja, esperemos que River vuelva pronto.